
No voy a contar nada que nadie no sepa, todos estamos enterados de las grandes diferencias entre lo que el cliente cree que hacemos y lo que realmente hacemos. Es algo a la orden del día, algo que ya he aprendido a soportar.
Lo que más me preocupa ahora es el fregao donde me he metido. Empezaré explicando mi recorrido por el mundo del desarrollo web para que entendáis en el callejón sin salida que me veo.
He estado unos cuantos años como freelance, aprendiendo de los mejores*, programando algunas cosillas pero nada del otro mundo, ni que tuviera que soportar grandes cargas de tráfico, todo bastante casero vamos. Cada día me iba picando más el gusanillo y veía que estando por libre, ni me llegaban proyectos importantes ni nada que me plantear retos más importantes que cuatro SELECTs mal puestos, con sus respectivos foreachs.
Así que me puse a buscar trabajo con una experiencia más que escasa y un curriculum de risa, me costó un par de entrevistas con nervios que no llevaron a ningún sitio y que rebajaron mi autoestima a la altura del betún.
El caso es que en setiembre casi sin quererlo estaba ya trabajando, pero para complicarme un poco más, no sobre PHP sino sobre un lenguaje totalmente nuevo y sobre una estructura que solo había visto de lejos, Ruby on Rails. Estuve tres meses en los que aprendí mucho -cosa que partiendo de cero es normal- y lo peor de todo, me enamoró esa combinación nacida para hacer feliz a los programadores.
Esta etapa acabó pronto para dar paso a otra, una empresa con renombre, donde me ofrecían algo más parecido a un antiguo webmaster que a un programador, yo sería el único responsable del sitio y acepté porque tarde o temprano me tocaría ampliarlo, desarrollarlo.
Pero al empezar me llevé una sorpresa, una sorpresa agradable al principio, el sitio está muy poco avanzado, me tengo que poner a desarrollarlo sin saber muy bien si lo que estoy haciendo es lo correcto, si al recibir más de 10 visitas a la vez el servidor morirá, si cualquier hacker novato podrá reventar toda la base de datos en dos segundos.
Y en este punto me encuentro ahora mismo, en un mar de dudas, acostumbrado a trabajar con un supervisor detrás, me veo solo, desarrollando un sitio que -se supone- recibirá un tráfico generoso, sin saber si estoy dejando mil agujeros, si mis consultas sobrecargarán todo lo que toquen y, lo peor de todo, pensando que si estuviese usando mi joven amor -y espero que duradero- RoR todo sería más fácil.
Perdón, no os castigaré con estos post personales muy a menudo.